Existe un curioso enigma relacionado con algunas lascas y útiles de sílex, empleados por el hombre del paleolítico, y hallados en las terrazas de las cuencas madrileñas del Manzanares y del Guadarrama. Sobre cuyo misterio a través de esta tribuna aportare mi opinión.
De su libro son las fotos en blanco y negro incluidas en este documento.
Opinión que no siendo sentencia, admite replicas y otras aportaciones que espero conduzcan, a, intentar explicar el tema.
El tema de la cuestión es la presencia en estos yacimientos de piezas de sílex, muy pulidos y erosionados.
Llamó y sigue llamando la atención a los investigadores y arqueólogos esta característica que ha sido achacada principalmente a desplazamiento de las piezas en corrientes de agua.
En los yacimientos de Móstoles aprovechando los trabajos de los tractores y de la lluvia ocasional, he podido observar, que normalmente se asientan sobre arcillas grises y verdes de estratos terciarios, indicativo de presencia en esa época de abundantes cursos y depósitos de agua. Al ser del cuaternario los yacimientos, en que se encuentran los útiles líticos, estos cursos de agua no pudieron intervenir en el arrastre de las piezas de que hablamos.
Ocupan los yacimientos que dejaron los sílex terrazas de un sistema fluvial que aun perdura.
José Pérez de Barradas en su libro de 1926.- “Cuaternario del Valle del Manzanares”, en la pág. 72, en la descripción de los yacimientos dice al referirse al material recogido en el arroyo Butarque.- “…un gran lote de sílex tallados, muy patinados y con aristas muy suavizadas por el roce con la arena….”, y en la pág. 52.- “Entre las gravas del camino de la Encina de San Pedro hemos encontrado en situ una gruesa punta de sílex con intensa pátina amarilla, aristas y filos suavizados…. y una lasca subtriangular…. lo que estas gravas significan en el estudio sistemático del Cuaternario del Manzanares es aun dudoso, pues resulta difícil saber si se trata de aluviones fluviales o si, por el contrario, no se trata de otra cosa que un bolsón de gravas de reducida importancia dentro del Cuaternario de arrastre lento.”, hace mención también del arrastre por las aguas en la pág. 63 .![]()
Descartado que haya habido un arrastre prolongado en el tiempo y en el espacio, que descontextualizaría todo de forma inexplicable. Otra opción sería que los utensilios enterrados por sedimentos posteriores, quedaron fijos y fueron atacados por partículas silíceas de corrientes filtrantes, que por simpatía bombardearían los útiles, dándoles el pulimento con que ahora se encuentran. Teoría que igualmente se descarta cuando vemos, que en los derrubios y rañas de materiales cuyo principal componente es el silicio y el arrastre es escaso o inexistente no se aprecia un pulimento similar, de los materiales que los componen.
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La imagen superior es del libro "Cuaternario del Valle del Manzanares" de J. Pérez de Barradas, en estos útiles se aprecia perfectamente el suavizado de las aristas, producto de un desgaste extraño.
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Como no me convencen las teorías de la erosión, tanto si el móvil son las piezas de sílex, como si por el contrario son los elementos desgastadores los que se mueven, mi teoría es como sigue:
Al hombre primitivo le llamó la atención la forma llamativa e interesante de alguna-as piezas, en que de manera fortuita el uso había suavizado sus aristas, adquiriendo un pulimento intenso. A partir de esta observación, ideó, aprovechando la energía del agua, en acelerar el proceso y efectuar lo mismo en serie.
En alguna marmita o pilón fluvial, introdujo las lascas y útiles que quería pulir, donde la fuerza y torbellinos del agua hacía que se golpearan unas piezas contra otras, dando como resultado, el pulido de las piezas de sílex. Pulido que podía acentuarse con el empleo de algún fino abrasivo como la arena. Este resultado se consigue hoy día, con máquinas sencillas, en corto periodo de tiempo.
Las pilas o marmitas si no se encontraban de forma natural fueron contruidas en las corrientes de agua.
¿Con qué fin se hicieron estas piezas? Probablemente igual que ahora, ¿por qué se podían hacer, por su tacto, por su diferencia, por adorno, como piezas de intercambio, como fetiches, etc. etc.…?
Aquí se muestran algunos de los útiles de las zonas de Móstoles, donde los tractores todos los años sacan a la luzpiezas de sílex que pueden ser ejemplo de la teoría anteriormente expuesta.
Curiosamente bastantes de las piezas pulidas fueron reutilizadas, asi se observa en la foto del útil nominado M4. Gracias al pulido podemos certificar su reutilización.
El pulido de las piezas, por efectos naturales, en un yacimiento estático y la posterior reutilización por otra cultura, nos haría retrotraer su antigüedad, a tiempos incompatibles con la edad del hombre.
Sin embargo si pensamos en un pulido, por la industria del hombre, los miembros de la misma cultura que pulimentó las piezas las pudo reutilizar.
Las fotos en color son muestras encontradas actualmente en Móstoles.
José Martín Roldán