| La
historia del FORESTAL
En el siglo pasado D.Bernardo de la Torre Rojas, hombre de leyes, militar en la guerra de la independencia y conbatiente en Perú, tuvo un empleo como jefe de la cuadrilla de capataces forestales encargados de los bosques de Boadilla y Villaviciosa. El 2 de enero de 1948, comenzó el primer curso de la primera Escuela de Ingenieros de Montes que se instaló en el castillo de Villaviciosa.
En el verano y otoño comenzaron las plantaciones y viveros de las especies más notables. Tras 22 años la escuela se trasladó a El Escorial. El poeta
cubano José Martí, recordaría su verano pasado en
Villaviciosa, cuando, refiriéndose a la reforestación de
México escribe Fuente: Juan Carlos Fernández Gorostegui "Escritos en Villaviciosa"
|
El
Forestal : una joya natural
Especies centenarias conviven en El Forestal, afectado en las últimas décadas por una climatología adversa, visitas descontroladas, enfermedades arbóreas como la "grafiosis", pérdidas de humedad por las urbanizaciones colindantes y disminución de las reservas freáticas. Aquí conviven árboles propios del norte peninsular como el Tilo o el Avellano, con especies típicas del sur como el Alcornoque, pasando por otras traídas de lejanos países como el Ginkgo biloba. Su enorme diversidad de especies, por encima de las 350 distintas entre árboles y arbustos de gran variedad, hace que se pueda considerar en este sentido uno de los bosques más singulares y originales de la Península Ibérica, con una antigüedad en muchas de sus plantaciones que superan el siglo y medio de existencia y adaptación a estas latitudes. Quizás lo más razonable que se puede hacer, en estas aproximadamente 18 hectáreas, es conocer y disfrutar esa riqueza florística, aparentemente salvaje, donde la mano del hombre ha querido ver crecer juntas las especies propias del lugar con otras traídas de regiones y países diferentes Volver a la página principal
|